Coleccionable DKW-F1000

Hoy arrancamos con una de las “fregonetas” más populares que se encontraban por las ciudades de nuestro país. Aún quedan un buen puñado por lo que nos decidimos a gritar un SOS a favor de ellas. ¿Su secreto? Primero porque son manejables. Tanto era así, que daba la impresión de estar conduciendo un turismo por la cómoda dirección, reacciones nobles y buen tiro de motor. Dos Otra razón fundamental fue el moderno diseño del vehículo con su gran visibilidad. El consumo en ciudad es discreto, auxiliado por la baratura del gasoil; en carretera es francamente económico, aun llevando el vehículo pasados los 80 km/h. de velocidad. Hoy parece poco pero continúan siendo suficientes en el 90% de nuestros recorridos, otra virtud es que apenas veremos moverse la aguja del indicador de combustible. Las marchas primera y segunda, cortas, como es conveniente a este tipo de vehículo, dan paso a una tercera muy elástica, que tira bien desde muy abajo y que prepara el paso a la cuarta. El habitáculo es cómodo; los dos asientos delanteros son de dimensiones generosas y el acolchado que cubre el motor y que bordea la palanca de cambios está hecho con indudable buen gusto, y muy clásicos. La posición de conducción está bien estudiada, tiene altura suficiente para dominar la zona delantera por la que se circula, se trate de ciudad o carretera, y la visibilidad está en consonancia con el conjunto. A pesar del motor delantero entre los asientos del, conductor y pasajero, el ruido se hace evidente y en invierno aún más pero se agradece el calorcillo que desprende, pero perfectamente soportable incluso para grandes viajes por Europa. Un consumo de 9 litros a los 100 kilómetros. Sin duda, es un motor económico. En ciudad, siempre en las condiciones referidas, pero utilizando mucho la tercera, el consumo no ha llegado a los 10 litros en 100 kilómetros. Y aquí hay que tener en cuenta que el motor Mercedes Benz con sus 1.767cc fue diseñado y estudiado especialmente para estos bajos consumos, que si son sorprendentes en turismos normales y corrientes, no lo son menos en vehículos industriales que han de soportar cargas muchas veces excesivas en condiciones las más duras; no en balde la firma alemana ha sido siempre —y lo es hoy— símbolo de calidad y prestigio. Tan sólo a un máximo de 3.500 r.p.m. da la potencie máxima de 45 CV. La amplitud de carga es excelente; el piso del furgón es totalmente plano y su distancia el suelo es mínima, lo que, unido a la gran amplitud de su puerta posterior, hacen sumamente fáciles las maniobras de carga y descarga.