Operarse de cataratas en la tercera edad

Las cataratas son una de las patologías causantes del mayor número de casos de pérdida de visibilidad entre las personas adultas. Sin embargo hoy, las modernas técnicas de tratamiento, han desarrollado una operación de cataratas bastante eficiente para corregir este defecto visual. No obstante, la detección temprana sigue siendo uno de los factores claves para que la operación de cataratas resulte exitosa.

Técnicas modernas para la operación de cataratas

A diferencia de otro tipo de operaciones oculares donde predomina la tecnología láser, en el caso de la operación de cataratas se ha optado en la actualidad por una técnica basada en al ultrasonido. Se trata de una técnica conocida como “facoemulsificación”. La mayoría de los pacientes que se someten a esta operación de cataratas son mujeres pertenecientes a la tercera edad.

La cirugía básicamente consistente en remover zonas muertas u opacas del cristalino y luego reemplazar el cristalino por un lente compensatorio. Se trata de intervenciones con tecnología intraocular con bastantes buenos resultados. Este tipo de operación de cataratas tiene un objetivo compensatorio. Vale decir, no sustituye completamente la pérdida natural de visión; pero mitiga notablemente los efectos de las cataratas; permitiendo la visibilidad del paciente.

Público de riesgo

Las cataratas suelen presentarse después de los cincuenta años. Entre las causas que pueden provocar cataratas se encuentran factores muy diversos, como el consumo de fármacos corticoiodes, la intoxicación por oro o patologías primarias como la diabetes, ciertas formas de fibromastosis e incluso una miopía severa previa.

Otro de los factores de riesgo se relaciona con exposición a lesiones por ejemplo de radiación infrarroja, rayos ultravioleta o lesiones de origen eléctrico.

Catarata congénita

En ciertos casos, pueden producirse cataratas congénitas debido a lesiones directas durante el periodo de gestación, como es el caso de ciertas enfermedades infecciosas contraídas por la madre; o también ciertas lesiones directas del feto. En cualquier caso, la operación de cataratas, parece ser también la mejor solución en estos casos, y asegura una mejor calidad de vida en forma permanente al bebé. En la actualidad, este tipo de intervenciones pueden realizarse en bebés, sin mayor peligro.