Psicólogo en casa

Cuando era niño tuve la fortuna de ser tratado por el Dr. Santana, además de ser un excelente pediatra tenía una cualidad que ahora se ha perdido, ¡iba a mi casa a darnos consulta!. Para mi era una experiencia muy interesante, el médico vendría a mi casa, me revisaría y me daría algo que me ayudaría a sentirme mejor.

Con el tiempo se ha perdido esa costumbre entre los médicos. Ahora uno tiene que ir al consultorio, en muchas ocasiones esperar hasta 30 o 40 minutos antes de que le atiendan. Ir al consultorio puede ser desgastante, el tráfico y los pendientes de la vida diaria pueden hacer que la visita médica sea sumamente estresante, eso sin contar el procedimiento que el médico vaya a realizar.

Podríamos decir algo parecido en la consulta del psicólogo. Muchas personas desean acudir a terapia y trabajar sus problemas maritales, de ansiedad o de estado de ánimo, sin embargo las largas distancias de la ciudad, los congestionamientos viales y los compromisos hacen que muchas personas lo pospongan y pase mucho tiempo antes de iniciar su tratamiento psicológico.

Afortunadamente la tecnología está permitiendo que cada vez más personas puedan superar ese obstáculo y recibir el tratamiento desde la comodidad de su casa o de su oficina. Así como el Internet ha permitido que gente se conozca en distintos lugares del mundo, que los directores de las empresas puedan coordinar sus sucursales en otras regiones, que la gente tome cursos a distancia, etc. así está trabajando también la teleterapia o terapia a distancia.

Cada vez somos más los psicólogos que utilizamos Skype o Facetime para trabajar con nuestros pacientes en zonas distantes a las nuestras o incluso con pacientes en nuestra misma ciudad pero que su ritmo de vida o la convulsión citadina no le permite acudir físicamente al consultorio.

Además de la comodidad y el no tener que trasladarse hay otros beneficios de llevar una terapia en línea; El efecto de la terapia es el mismo que hacerlo en persona, se puede trabajar con recursos interactivos como páginas web, presentaciones, documentos, audios y vídeos y puede ser aplicada a la mayoría de las problemáticas; desde asesorías para padres de familia hasta trastornos de ansiedad, depresión y de personalidad o problemas de pareja.

Las desventajas que puede presentar esta forma de terapia sin lugar a duda es la ausencia física del terapeuta, Muchas personas gustan de la calidez del saludo físico y de tener a alguien en persona y no a través de una pantalla. Además no es un medio recomendable para trastornos psicóticos, esquizofrenia o trastornos con implicaciones neuropsicológicas severas como el autismo, demencias y otros problemas.

Sin embargo la mayoría de los pacientes en consulta psicológica no tienen deficiencias neuropsicológicas, de hecho la gran mayoría son personas muy funcionales con buenos trabajos, con relaciones de pareja y de amistad, con objetivos en la vida, pero que por una u otra razón pasan por un momento difícil donde necesitan de estrategias y comprensión para salir adelante. En cuanto a la ausencia física del terapeuta es importante tener en cuenta que el contacto físico no es fundamental en la terapia como lo es en la rehabilitación física. Lo que si es esencial es el contacto emocional; la empatía, la comprensión que no juzga y la solidaridad con el paciente. Esas cualidades esenciales de los terapeutas están presentes tanto en línea como en el consultorio, por lo tanto las personas no deberían de verlo como un impedimento.

Le tecnología está permitiendo acercar a las personas, y en el caso de psicoterapeutas y pacientes no es la excepción. Esta creciente modalidad de dar terapia ha sido de gran utilidad para muchas personas. Hoy tener psicólogo en casa o en la oficina está permitiendo que muchas personas afronten sus desafíos y que su ritmo de vida no se un impedimento para ello.