Una mirada social

La cultura abarca muchas más expresiones artísticas de las que pensamos. No sólo la pintura, la escultura, la música o la literatura son una representación de nuestra cultura. Cualquier tradición o costumbre que represente un grupo social es una forma de cultura.

Al igual que la sociedad, la forma de expresar ideas, transmitir conceptos y tradiciones, la cultura también ha evolucionado. A lo largo de nuestra historia, ha ido añadiendo a su larga lista más y más géneros. Desde las artes plásticas a las artes escénicas, pasando por la literaria y la gastronómica.

Los jóvenes también han añadido su granito de arena y han aportado al arte su particular visión. La moda o la pintura han sido algunas de las expresiones culturales que mejor han aceptado la intervención juvenil. La gastronomía tradicional ha servido de base para la cocina de autor, más fresca, elaborada y sorprendente. La danza ha incorporado los ritmos y movimientos callejeros, complementada o influenciada, en muchas ocasiones, por una estética racial o informal.

La cultura, así como las sociedades, no son estáticas, pero sí cambiantes. Se adaptan a los cambios y reflejan las inquietudes de su tiempo. Por ello, nos cuentan una historia, retratan un momento, como una fotografía, que dice mucho sin a penas palabras.